Desde 2024, Son La celebra el Festival del Son Tra, que en solo dos ediciones ya ha atraído miles de visitantes al año. Quienes llegan a Nam Nghiep durante la temporada de florecimiento se sumergen en un entorno que evoca un auténtico mundo de fantasía, varios de los visitantes expresaron:
"Estoy muy feliz de visitar Nam Nghiep durante la temporada de floración del son tra. Las flores blancas son deslumbrantes y la gente local, con sus coloridos trajes tradicionales, crea un ambiente lleno de alegría. Festivales como éste deberían organizarse con más frecuencia para que más personas puedan conocer la belleza de Ngoc Chien".
“Me sentía muy entusiasmado desde que vi los primeros árboles en la entrada al pueblo. A medida que nos acercamos más al destino, el paisaje se volvía aún más impresionante: todo el pueblo estaba cubierto por un manto blanco de flores”.
Según los Mongs, los espinos han crecido en la zona durante generaciones. Se estima que unas 800 hectáreas de estos árboles tienen entre 300 y 500 años de antigüedad. En las últimas décadas los pobladores han ampliado el bosque para obtener mayores ingresos a través de la cosecha de sus frutos.
Thao A Vang, un vecino de la aldea, relató: “Al principio solo vendíamos la fruta. Pero cuando llegaron turistas desde Hanói y comentaron lo hermosos que eran los árboles en flor, pensé: ¿por qué no aprovechar esto como una oportunidad turística?”
Lo que comenzó como un cultivo para combatir la pobreza se ha transformado en una fuente alternativa de ingresos: el turismo comunitario. Muchos lugareños, antes dedicados únicamente a la agricultura de subsistencia, ahora ofrecen recorridos guiados, alojamientos familiares y otros servicios vinculados a la temporada de floración.
Los visitantes llegan atraídos por los paisajes espectaculares, la riqueza cultural Mong y la gastronomía típica de la región.
“Ahora comprendemos el valor de las flores del son tra. Atraen a los turistas y, además, su fruto sigue siendo una fuente adicional de ingresos”, comentó un aldeano.
“Cada vez llegan más visitantes. El turismo está transformando poco a poco nuestra aldea”, expresó otra pobladora.
Paisaje apacible de la aldea, enclavada entre coloridos bosques en flor. (Foto: Le Hanh/VOV) |
Según el plan de desarrollo de la comuna hasta 2030, Ngoc Chien espera recibir anualmente a unos 18 mil visitantes, generando ingresos turísticos por un valor estimado de 411 mil dólares. En este sentido, Nguyen Minh Tuan, secretario del Comité del Partido de Ngoc Chien, afirmó que las autoridades locales seguirán promoviendo la preservación de la cultura étnica como base para un turismo sostenible.
“Estamos comprometidos con el desarrollo del turismo y la agricultura, nuestras dos principales fortalezas. Alcanzar este objetivo requiere unidad, determinación y la participación activa de todo el sistema político y de la población. Confiamos en que nuestra comuna pueda hacer realidad esta visión”.
Los espinos blancos han pasado de ser un medio de vida a convertirse en un producto turístico único de la comuna de Ngoc Chien. (Foto: Le Hanh/VOV) |
Lo que empezó como un cultivo comercial se ha transformado en un atractivo turístico que posiciona a Ngoc Chien en el mapa de Vietnam como la “Tierra de Hadas de los árboles de Son Tra”.
Gracias a la visión compartida entre autoridades y comunidad, Ngoc Chien avanza para convertirse en uno de los destinos montañosos más singulares del país.









