(VOVWORLD) - Ubicada en la comuna de Hong Quang, perteneciente a la provincia norteña de Ninh Binh, la aldea Rach sigue dando vida a uno de los oficios más emblemáticos del norte de Vietnam: el arte ancestral de las marionetas acuáticas. Considerada una de las cunas de esta expresión escénica popular, la comunidad local ha preservado con esmero la tradición, transmitida por generaciones a pesar de los vaivenes históricos y sociales.
La aldea de Rach conserva cerca de 1.000 marionetas antiguas legadas por generaciones pasadas. (Foto: Mai Chien/VTV Times) |
Originalmente reconocidos por su maestría en la pintura de laca y la talla de estatuas para templos y casas comunales, los artesanos de la aldea Rach supieron combinar estas habilidades en la creación de marionetas acuáticas.
Cada figura esculpida y decorada a mano incorpora un mecanismo de control ingenioso que la transforma en un personaje animado, capaz de representar escenas de la vida campesina o recrear leyendas, mitos e historias del folclor vietnamita.
Respecto al diseño de las marionetas acuáticas, Phan Van Trien, director de la compañía Nam Chan, compartió: “El reto es darles vida, hacer que se sientan reales. Nuestras marionetas deben reflejar el día a día de obreros y campesinos. Basta mirar sus rostros, sus sonrisas; expresan el presente sin perder el alma que heredamos de nuestros antepasados”.
En la aldea Rach, los artesanos no solo tallan marionetas: dominan todo el proceso del teatro acuático, desde la preparación del guión hasta la compleja coreografía bajo el agua. Su repertorio incluye 18 obras tradicionales, muchas de ellas sin diálogos, donde la historia se transmite a través del lenguaje corporal de los títeres, acompañados por melodías folclóricas e instrumentos típicos como tambores, erhus (nhi), flautas de bambú, laúdes lunares (dan nguyet) y bloques de madera (mo).
“Aprendí el oficio observando a los mayores desde niño. Poco a poco me fui enamorando del arte, lo fui viviendo y luego interpretando. De ese afecto nació también la necesidad de crear marionetas. Ser a la vez titiritero y tallador nos permite adaptar cada figura a los movimientos que exige la escena acuática”, agregó el artesano Trien.
A medida que la aldea Rach se ha abierto al turismo durante los últimos años, las representaciones de marionetas acuáticas se han adaptado para atraer a públicos más amplios. Hoy en día los espectáculos se presentan en distintos espacios, incluso en viviendas particulares, mediante escenarios portátiles, lo que permite acercar esta tradición a las nuevas generaciones.
Dang Van Ben, subdirector de la compañía Nam Chan, explicó: “Respetamos las representaciones tradicionales heredadas de nuestros antepasados, pero también hemos creado nuevas piezas pensadas para distintos públicos, especialmente los estudiantes, en sintonía con los gustos de la sociedad actual”.
El artesano Phan Van Manh mantiene viva su pasión por el oficio tradicional de la aldea. (Foto: Mai Chien/VTV Times) |
El arte escénico de Rach ha trascendido las fronteras de la aldea y conquistado escenarios nacionales e internacionales. Sus compañías han presentado sus repertorios en todo Vietnam y en países como Japón, Francia, Suecia y diversas naciones de Europa occidental, donde han recibido una calurosa acogida por parte del público.
En la aldea Rach, el arte ancestral de las marionetas acuáticas sigue fluyendo como el agua que da vida a sus escenarios. A través de obras inspiradas en cuentos populares, leyendas vietnamitas y temas contemporáneos, los artesanos locales han sabido renovar esta tradición para conquistar a las nuevas generaciones.
Una parte esencial de esta preservación son los talleres de confección de marionetas, donde los maestros enseñan a los jóvenes las técnicas de talla, ensamblaje y lacado.
El artesano Phan Van Trien, heredero del oficio desde su adolescencia, ha modernizado su taller incorporando maquinaria y reuniendo a un equipo de artistas apasionados para mantener viva el alma del espectáculo.
El crecimiento del turismo también ha abierto nuevas oportunidades para la preservación del ancestral oficio. Además de las funciones tradicionales, siete hogares de la aldea producen marionetas en miniatura como souvenirs.
“Las marionetas de recuerdo son réplicas exactas de las originales, solo que en tamaño reducido. Cada una de estas pequeñas figuras encierra parte de nuestra historia. Yo crecí rodeado de ellas, siguiendo los pasos de mi padre y de mi abuelo”, compartió Phan Van Manh, líder del grupo Song Que.









