La casa comunal de Trach Xa, donde se venera el fundador del oficio de confección del ao dai. (Foto: qdnd.vn) |
Trach Xa es considerado la cuna de ao dai y es también un lugar especial donde los hombres cosen y las mujeres cultivan. Los aldeanos han heredado de sus ancestros el arte de la costura, siendo los principales encargados de mantener la tradición de confeccionar la túnica en sus familias. Ellos realizan todas las etapas del diseño, corte y costura, preservando esta habilidad durante más de mil años de historia.
Hoy en día, con los cambios en la sociedad, las mujeres también han aprendido este oficio. La artesana local Vu Thi Hang dijo lo siguiente: “En el pasado, cuando no había máquinas, los hombres de Trach Xa solo llevaban unas tijeras, una aguja y una regla para coser ao dai en todas partes. Ahora, en la nueva etapa de desarrollo, no solo las hijas, sino también las nueras y los yernos del pueblo han aprendido este oficio”.
Más de 500 hogares locales se dedican a la confección de ao dai como su principal medio de vida. En esta aldea los niños desde los 6 a 7 años comienzan a familiarizarse con la costura y al llegar a los 15 o 16 años ya pueden confeccionar un ao dai tradicional por sí mismos.
Muchas familias han estado ligadas a este oficio de generación en generación, y numerosos artesanos talentosos son reconocidos como maestros. El artesano Nghiem Van Dat es uno de ellos.
“Este es un oficio transmitido de padres a hijos desde tiempos antiguos. Por eso comencé a practicarlo desde pequeño. Para desempeñar este oficio se necesita tiempo y, además, tener la vocación; es gracias a esta herencia que se aprende rápidamente. Los hijos de Trach Xa saben confeccionar la túnica vietnamita, tanto en estilos tradicionales como modernos. Las mujeres de la aldea también tienen habilidades, pero los hombres resaltan en las costuras. Mis hijos también siguen esta tradición. En el pueblo, si hay hermanos o hermanas que no conocen el oficio, nos encargamos de enseñarles, para así preservar la identidad de nuestra comunidad”, manifestó Dat.
Lo que hace especial la marca del ao dai de Trach Xa es la técnica de costura a mano vertical, mientras que en la mayoría de los otros lugares se utiliza la costura horizontal. Esta técnica permite ocultar completamente las costuras y los puntos en el interior del dobladillo de la prenda. El artesano Do Minh Tam, quien ha estado vinculado a esta tradición durante más de 40 años, compartió: “En un dobladillo de la prenda utilizamos hasta 7 hilos, que incluyen uno de máquina, 3 de costura y 3 de hilvanado. Cualquier artesano de Trach Xa debe conocer la frase que nos enseñaron nuestros antepasados para llevar a cabo esta labor: ‘por dentro, pega bien; por fuera, luce como un huevo de araña’. Llamamos a esto un secreto; es necesario hacerlo de esta manera”.
Para confeccionar un hermoso ao dai, el artesano debe completar meticulosamente varios pasos, que solo quienes están en el oficio pueden realizar hábilmente. Cada túnica tradicional se confecciona a medida, ajustándose perfectamente, con puntadas uniformes, pero manteniendo la suavidad y fluidez de la prenda.
La técnica de costura vertical a mano hace especial la marca del ao dai de Trach Xa. (Foto: qdnd.vn) |
Por ello, el costo solo por la costura del ao dai en Trach Xa es de aproximadamente 350.000 dongs por pieza (aproximadamente 14 dólares); al añadir el coste de la tela y los adornos, el precio puede variar. Existen productos únicos que incluyen piedras o bordados artísticos, que pueden alcanzar alrededor de 20 millones dongs por conjunto (sobre los 800 dólares), y algunos ao dai especiales pedidos por los clientes pueden costar entre 100 y 200 millones de dongs por conjunto (4 mil a 8 mil dólares).
Los meses más ocupados del año para Trach Xa son octubre y noviembre, cuando aumenta la demanda de ao dai para las celebraciones del Tet. Con el desarrollo de este oficio, la fisonomía de la aldea de Trach Xa también ha cambiado significativamente. Junto a las limpias calles de concreto hay casas modernas y cómodas, y la vida de los habitantes es próspera y satisfactoria.
En honor a la tradición heredada de los antepasados muchos habitantes de la aldea han abierto sus propias tiendas. Esto no solo ha creado empleo para los vecinos, sino que también ha ayudado a promocionar los productos de alta calidad de este milenario oficio.
“Comencé a aprender este oficio tradicional hace más de 10 años, cuando la aldea estaba en pleno desarrollo. Aprendí el oficio y luego lo enseñé a mis familiares para que también se unieran. Esta actividad nos proporciona estabilidad, por lo que decidimos continuar con el legado de nuestros antepasados”, dijo un aldeano.
“Lo que más me enorgullece es haber nacido en un pueblo dedicado a la confección del ao dai tradicional. También he aprendido mucho de mis abuelos, tíos y otros familiares sobre este oficio”, expresó otro.
Actualmente, las túnicas tradicionales de Trach Xa se presentan en numerosos eventos de promoción cultural y turística en Hanói, como el Festival de Turismo del Ao Dai, el Festival de Regalos Turísticos de Hanói y exposiciones en el Museo de la Mujer Vietnamita. Esto ha brindado a muchas tiendas de la aldea la oportunidad de expandir sus negocios a diversas provincias del país y al extranjero. Los artículos de confección de Trach Xa se han exportado a mercados como China, Corea del Sur y Mongolia.
En 2004, Trach Xa fue reconocida como “Aldea de Confección del Ao Dai Tradicional”. A finales de diciembre pasado el oficio de costura recibió la distinción de Patrimonio Cultural Inmaterial Nacional. Este reconocimiento representa un honor y un motivo de orgullo para sus habitantes, así como una fuente de motivación para que los artesanos y descendientes de Trach Xa continúen preservando y desarrollando este legado.
Además, reafirma el valor de la túnica Trach Xa en el mercado. Esto también permite que los residentes contribuyan a destacar la tradición cultural vietnamita y la belleza de las mujeres de Vietnam ante la comunidad internacional.









