El Proyecto de Residuos del Pacífico está diseñado para ayudar a las naciones insulares a reducir su dependencia en los productos plásticos de un solo uso, desde ahora hasta 2025.
Scott Morrison también enfatizó que el uso de plástico en la cadena alimentaria daña la salud humana en el área, destacando que lo más peligroso es reducir la tasa de natalidad.









