Un portavoz de la organización con sede en Marsella (Francia) informó que los sobrevivientes, en su mayoría de Gambia y Senegal, sufren deshidratación, agotamiento y quemaduras de combustible.
Gran parte de ellos son menores que intentaban esta peligrosa travesía sin estar acompañados por sus familiares.
Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el Mediterráneo central es la ruta migratoria más peligrosa del mundo.
Esta entidad estima que, desde principios de este año, 1.724 migrantes han desaparecido allí en comparación con los 1.417 en 2022.









