De acuerdo con esta oficina informativa oponente a la Administración siria, helicópteros del gobierno arrojaron explosivos en bases de las fuerzas insurgentes en Aleppo, la segunda ciudad en importancia de Siria, cobrando al menos 85 vidas, entre ellas 65 civiles. Este es también uno de los combates más letales en Aleppo registrados desde que el ejército sirio desplegara la operación de limpieza contra uno de los baluartes principales de la oposición en esa localidad en diciembre del año pasado que provocó la muerte de cientos de personas. El bombardeo del 2 de febrero se realizó a un día de la clausura de la conferencia para la paz en Siria, o Ginebra II, en la que la Administración de Damasco y su oposición no pudieron alcanzar un acuerdo para poner fin a los conflictos.









