Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán acusó a Israel de que los bombardeos contra un depósito de combustible en Teherán “violan el derecho internacional y constituyen un crimen de destrucción ambiental”.
En la red social X, el jefe de la diplomacia iraní, Abbas Araghchi, advirtió que “la población se enfrenta a daños duraderos para la salud y el bienestar psicológico. La contaminación del suelo y de las aguas subterráneas podría provocar efectos que se prolonguen durante generaciones”.









