Un nuevo proyectil lanzado el 25 de julio por Corea del Norte, cerca del distrito costero de Wonsan (Foto: Yonhap/VNA) |
Mientras, Estados Unidos anunció que “continúa monitoreando la situación” y mantiene “estrechas consultas” con sus aliados surcoreanos y japoneses.
Por su parte, el Ministerio de Exteriores de Corea del Norte condenó los ejercicios militares conjuntos de Estados Unidos y Corea del Sur, a los que calificó de “abierto desprecio y violación flagrante” de los acuerdos alcanzados para mejorar las relaciones entre Pyongyang y Washington, y garantizar la paz en la península coreana.









