Sin embargo, la aprobación de esta legislación se considera un golpe para la primera ministra británica, Theresa May, cuando Guto Bebb, un alto funcionario del Ministerio de Defensa, renunció en protesta por las enmiendas adelantadas por el gobierno.
La mandataria rehusó hacer concesiones a los políticos que apoyan la retirada de Londres del bloque comunitario, después de aceptar una serie de enmiendas a este importante borrador.









