El mandatario ruso también afirmó que esas acusaciones están destinadas a desprestigiar a al-Assad y aumentar presiones en el dirigente sirio.
La declaración de Putin fue anunciada un día después de que el presidente de Francia, Emmanual Macron, estimara que el empleo de armas químicas en Siria constituye una línea roja para París y que ese hecho conduciría a acciones de represalias.









