Los aldeanos traen agua para el ritual de la oración por la lluvia. (Foto: Hoang Qui/VOV) |
Desde primeras horas de la mañana, un ambiente festivo envuelve la región. Los habitantes se reúnen al pie del monte sagrado Chu Tao Yang, donde pronto resonarán las plegarias por la lluvia. Vestidos con trajes tradicionales de colores vivos, hombres, mujeres y niños acompañan al consejo de ancianos, encargado de adornar el árbol Neu y preparar las ofrendas.
Rmah Phiet, representante de la aldea Plei Tel A, señaló: “Es un gran honor participar en la festividad y en la ceremonia de súplica por la lluvia. Nuestro deseo es mantener vivas las tradiciones y la identidad cultural del pueblo Jrai”.
Antes del rito central se realizan tres ceremonias preliminares: la ofrenda para ahuyentar malos espíritus y el sacrificio de aves de corral alrededor de la aldea; la ofrenda en el muelle del río A Yun; y la ofrenda comunitaria.
Mientras las mujeres se organizan en grupos para preparar la comida, los jóvenes cortan bambú y caña, buscan caracoles, pescan en los arroyos y ayudan a los ancianos en las tareas más pesadas. Las ofrendas incluyen un cerdo negro sin manchas blancas, de unos 20 kilogramos, y tres jarras de aguardiente de arroz. Se emplean exclusivamente utensilios rituales: un cuenco de bronce, cinco cuencos de porcelana blanca y cinco cañas de bambú para beber el licor.
El maestro de ceremonias y sus asistentes acuden a la fuente de agua del pueblo para orar por un clima favorable. (Foto: Hoang Qui/VOV) |
La ceremonia principal comienza hacia las nueve de la mañana. El maestro de ceremonias se sienta frente a las jarras de aguardiente, coloca la mano sobre la primera y, en lengua Jrai, recita durante unos diez minutos una plegaria en la que pide lluvias abundantes, vientos favorables, paz, salud y prosperidad. Luego vierte agua de un cuenco de bronce en cada jarra y bebe un sorbo con la caña de bambú. A continuación, los aldeanos participan en el aguardiente ceremonial.
Siu Pho, encargado de dirigir el ritual, explicó: “Pedimos la lluvia para que todos tengan salud y fortaleza, y para que la comunidad goce de una vida buena”.
La cosmovisión Jrai considera que junto al nacimiento del ser humano también surgieron los animales y la naturaleza. Los dioses son protectores y dadores de vida: el del Agua otorga existencia, el de la Lluvia fecunda los cultivos, y los del Viento y el Fuego resguardan la llama sagrada.
Bai Siu Kur, vecino de Chu A Thai, añadió: “Cada año es igual: tras realizar el ritual, cae la lluvia. Solo con ella la vida puede prosperar”.
Según la tradición, existieron 14 generaciones de reyes “Potao Apui” (Rey de Fuego), capaces de invocar la lluvia y el viento para salvar a la comunidad de las sequías. Durante más de cinco siglos, su poder se transmitió como legado sagrado. La espada ritual, símbolo de esa fuerza, era venerada en la tierra sagrada de Plei Oi.
El último elegido, Siu Luynh, decimocuarto Rey de Fuego, falleció en 1999 antes de aceptar formalmente la espada, por lo que no fue reconocido como Potao. Con su muerte, la línea sucesoria se extinguió y el ritual pasó a ser oficiado por asistentes del linaje. Su tumba permanece en el cementerio de los antiguos Reyes de Fuego, en el valle de Cheo Reo (actual sitio histórico de Plei Oi, comuna de Chu A Thai).
Despues del rito central los habitantes beben juntos aguardiente de arroz y bailan Xoang. (Foto: Hoang Qui/VOV) |
Nguyen Khac Su, antiguo investigador del Instituto de Arqueología, explicó: “Para los agricultores arroceros de Tay Nguyen, dos elementos son vitales: el agua y las herramientas de trabajo. El Potao Apui desempeñaba un papel esencial como transmisor de los ruegos de los hombres al cielo, especialmente en la cultura Jrai, íntimamente ligada a la naturaleza”.
Reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial Nacional, el ritual de petición de lluvia Yang Potao Apui no solo preserva la identidad tradicional, sino que constituye un símbolo cultural único de Tay Nguyen. A la vez, es motivo de orgullo para la comunidad Jrai y un atractivo con gran potencial para el turismo cultural en la provincia de Gia Lai.









