El misil balístico intercontinental Hwasong-18 abandona la rampa de lanzamiento en diciembre de 2023. (Foto: KCNA) |
La declaración conjunta subrayó que el ensayo viola múltiples resoluciones del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas y exigió que Pyongyang detenga inmediatamente sus “actividades provocativas y desestabilizadoras”, las cuales amenazan la paz y la seguridad en la península coreana y en otras regiones del mundo.
Washington y Tokio reiteraron su apoyo a una península de Corea unificada, libre y pacífica. La declaración conjunta instó a la República Popular Democrática de Corea (RPDC) a regresar a la mesa de negociaciones de inmediato, enfatizando que este es el único camino para lograr una paz duradera allí.
Además, Estados Unidos, Japón y Corea del Sur criticaron el envío de tropas norcoreanas a Rusia.
La Casa Blanca reafirmó en la ocasión el compromiso de proteger a sus aliados asiáticos con todos los recursos disponibles, incluidos los nucleares. Las tres naciones también destacaron que continuarán fortaleciendo la cooperación trilateral en materia de seguridad para disuadir y responder de manera más efectiva a las amenazas nucleares y de misiles balísticos provenientes de la RPDC.









