Esta última suma se deduce de los fondos de la Iniciativa de Asistencia para la Seguridad de Ucrania (USAI), lo cual permite al gobierno estadounidense comprar armas en lugar de tomarlas del arsenal del país. Se utilizarán 300 millones de dólares para comprar balas guiadas por láser para derribar drones rusos.
Mientras, los 125 millones de dólares restantes incluyen municiones adicionales para el sistema de defensa aérea NASAMS, municiones para misiles HIMARS, proyectiles de artillería de 105 y 155 mm, armas antitanques, armas de mano y docenas de camiones militares.









