En una rueda de prensa posterior a la conferencia consultiva nacional de ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa entre Washington y Canberra, celebrada el 4 de agosto en la ciudad de Sídney, los participantes no descartaron la posibilidad de que Estados Unidos despliegue misiles en la ciudad de Darwin, al norte de Australia.
El secretario de Defensa norteamericano, Mark Esper informó que después de consultar a los aliados, su país instalará libremente lanzacohetes terrestres de 500 a 5 mil 500 kilómetros de alcance en Europa, la región de Asia y el Pacífico o en otras zonas, como medidas disuasorias y destinadas a impedir los conflictos.









