Israel tomó el control de los Altos del Golán en 1967 y los insertó en su país en 1981 (Foto: VOV) |
En respuesta a la declaración de la Casa Blanca, el portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres, afirmó que las políticas del organismo internacional al respecto no han variado.
Mientras, Siria y otros estados árabes repudiaron la postura norteamericana, tildándola de una violación de las leyes globales que podría perjudicar la estabilidad en Medio Oriente. Numerosos sirios marcharon en contra de la decisión de Donald Trump y llamaron a la intervención de la comunidad internacional, especialmente al Consejo de Seguridad de la ONU para impedirla.
Por su parte, la Liga Árabe tachó de errónea la nueva legislación de Trump. Su secretario general, Aboul Gheit, opinó que este documento evidencia la degradación de las normativas universales y el derecho internacional, insistiendo en que es imposible cambiar la posición legítima del Golán.
El mismo día, el presidente de la Duma Estatal de Rusia encargado de los asuntos exteriores, Leonid Slutsky, apuntó que la declaración estadounidense no será aceptada mundialmente debido a que la postura unilateral basada en las relaciones de aliado no simplificará, sino que complicará la situación regional.









