Finlandia cierra el año pasado la frontera terrestre oriental de 1.340 kilómetros después de que más de 1.300 personas solicitaran asilo, cruzando territorio ruso hacia Finlandia. (Foto: Le Monde)
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Con 167 votos a favor, 31 en contra y una abstención, el Parlamento finlandés aprobó la nueva ley de inmigración.
Esta norma permite a los guardias fronterizos finlandeses rechazar solicitudes de asilo de inmigrantes en los cruces fronterizos en determinados casos. Sin embargo, no podrán denegar la entrada a niños, personas con discapacidad ni a inmigrantes que las autoridades consideren en situación de especial vulnerabilidad.
Según dijo el primer ministro finlandés, Petteri Orpo, la ley era vital para disuadir a futuros inmigrantes.
“Esta ley es nuestra preparación para el riesgo de migración intencional que Finlandia enfrentará en el futuro. Espero no tener que usar nunca esta ley”, expresó el mandatario.