El documento mostró que Teherán no estaba enriqueciendo uranio por encima de una concentración de cinco por ciento, y que no ha hecho “ningún avance adicional” en dos instalaciones de enriquecimiento y un reactor de agua pesada que estaba en construcción.
Según el informe, la República Islámica violó levemente del acuerdo con el grupo P5+1, cuando su reserva de agua pesada superó el nivel de 130 toneladas a mediados del mayo pasado. En ese momento, Teherán dio a conocer que produciría 20 toneladas de agua pesada, pero esa información no fue verificada.









