(VOVWORLD) - El representante de Irán ante las Naciones Unidas informó el 6 de marzo que más de 1.330 civiles iraníes han muerto en el conflicto iniciado hace una semana con Estados Unidos e Israel.
El mismo día, el presidente estadounidense Donald Trump declaró que su país no firmará ningún acuerdo con la nación persa si este no implica una “rendición incondicional”. En un mensaje publicado en redes sociales, Trump afirmó que, una vez que Irán elija a uno o varios nuevos líderes “aceptables”, Estados Unidos y sus aliados coordinarán acciones para ayudar al país a evitar una grave crisis y favorecer su recuperación económica.









