Pequeñas víctimas del agente naranja en la aldea Hoa Binh, en Ciudad Ho Chi Minh |
Se trata del resultado de una investigación a largo plazo llevada a cabo por estos dos autores, quienes afirmaron que estos países han pasado de la hostilidad a convertirse en socios, superando muchas dificultades para implementar los programas destinados a la mitigación del dolor de las secuelas de la guerra,especialnente del agente naranja, para mejorar la salud humana y las condiciones medioambientales.
En esta obra, también enfatizan que Estados Unidos debe continuar proporcionando ayuda a Vietnam para superar las consecuencias del pasado conflicto bélico, incluidas las causadas por la dioxina, lo cual contribuyó a la promoción de las relaciones bilaterales y demostró el deber humanitario y moral.









