El proceso de separar las semillas de longan de la fruta. (Foto: VOV) |
El taller de procesamiento de frutas y verduras de Duc Tuan tiene una superficie de 8 mil metros cuadrados y un moderno equipamiento para pelar, secar y envasar. Las normas sanitarias requieren a todos los empleados que lleven de forma obligatoria traje protector, guantes y mascarillas para garantizar la higiene de los alimentos y prevenir un posible resurgimiento epidemiológico. Phan Thi Hanh, una trabajadora de la compañía, compartió: “Mi familia tiene una hectárea cultivada de árboles de longan, pero en este momento no podemos vender la fruta fresca. Afortunadamente, aquí me compran nuestros productos y al mismo tiempo me ofrecen un trabajo bastante bien pagado. Eso me permite garantizar la vida de mi familia”.
De hecho, el taller de Nguyen Duc Tuan ha logrado comprar 3 mil toneladas de fruta a varios pequeños productores. Actualmente, emplea a 35 trabajadores permanentes y alrededor de 100 temporales, incluida Nguyen Thi Hong, que está muy feliz de haber encontrado este empleo a la espera de que lleguen días mejores.
“Trabajo en esta empresa desde hace dos años. Con un salario de entre 280 mil y 300 mil dongs por día, puedo ayudar a mi familia a superar este período difícil”, dijo.
El proceso de secado del longan asegura las condiciones de higiene y seguridad alimentaria. (Foto: VOV) |
Para los empleados, un salario mensual de casi 7 millones de dongs (casi 310 dólares) es suficiente para que satisfagan sus necesidades básicas diarias durante esta pandemia. Con respecto a la empresa, ha exportado con éxito casi 200 toneladas de longan fresco y 100 toneladas de esta fruta desecada al mercado chino con un precio de venta de 130 mil a 140 mil dongs (de 5,74 a 6,18 dólares) por kilo.
Evidentemente, la inversión en el procesamiento y la conservación de frutas y verduras ha contribuido a elevar el valor agregado del producto. Pero también está claro que los actores del sector (empresas, cooperativas y agricultores) han podido mantenerse conectados, evitando así la ruptura de las cadenas de producción, suministro, transporte y circulación de productos agrícolas en este contexto epidémico sin precedentes.









