El gobierno paquistaní ha dado hasta el miércoles a los inmigrantes indocumentados que viven en el territorio nacional, principalmente afganos y cuyo número se estima en 1,7 millones, para que se vayan por su cuenta, de lo contrario serán deportados. Por lo tanto, los afganos en situación irregular corren el riesgo de ser arrestados, internados en centros de detención y luego deportados a Afganistán.
En total, más de 100.000 inmigrantes afganos ya regresaron a su país desde que se anunció este plan a principios de octubre.









