La reunión entre ambos dirigentes conmemora la entrada en vigor del histórico Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), un acuerdo de libre comercio que promoverá la competitividad global tanto de los tres países como de la región, el crecimiento económico, el empleo y la prosperidad para los tres pueblos norteamericanos.
Dicha declaración afirmó que el T-MEC es el instrumento idóneo para proporcionar certeza económica y mayor confianza a México y Estados Unidos, lo que será fundamental para la recuperación que ya ha comenzado en los dos países. El pacto también marca el inicio de una nueva era que beneficiará a los trabajadores, agricultores, ingenieros y empresarios de ambas naciones, que son la columna vertebral de las economías. También permitirá que los exitosos vínculos económicos bilaterales, uno de los más fuertes del mundo, se expandan aún más en los años venideros, continuando así su gran historia de cooperación compartida.









