“Nuestro trabajo exige una puntualidad absoluta. Siempre debemos llegar a la emisora a la hora exacta, sin importar la lluvia o las tormentas. Lo esencial es garantizar que las ondas se mantengan seguras y estables en todo momento”.
“Llevo más de 15 años trabajando en la estación de Pha Din, un lugar remoto, cubierto de niebla casi todo el año, con muchas dificultades para el transporte y la vida diaria. Sin embargo, junto a mis compañeros hemos sabido superar esos obstáculos para cumplir con nuestras tareas”.
Técnicos del Centro de Producción y Archivo de Programas de La Voz de Vietnam. (Foto: VOV2) |
Las palabras que escuchan solo reflejan una parte del trabajo silencioso de los técnicos, quienes no solo participan en la producción de los programas de nuestra emisora, sino que también aseguran que cada emisión llegue con éxito a los radioescuchas.
En el Centro de Producción y Archivo de Programas de VOV trabajan actualmente más de 100 ingenieros y técnicos que, día y noche, velan por la continuidad de las ondas. Según Huynh Thang Long, subdirector de la unidad, la carga laboral es enorme, ya que diariamente deben producir programas para las diferentes redacciones. Tras la producción, las señales se envían al equipo de transmisión para su programación y luego pasan por el sistema de Control Maestro, la última fase de supervisión de calidad antes de llegar al público.
“La mayor presión para nosotros es asegurar la máxima seguridad en la transmisión radiofónica y preservar siempre la calidad. Cada técnico e ingeniero debe dar lo mejor de sí, desde las tareas más pequeñas hasta la conclusión del programa”.
Al presenciar de cerca el trabajo diario de los técnicos, se comprende realmente la presión y las dificultades que afrontan. Un solo descuido puede provocar la pérdida de la señal de transmisión, por lo que se exige de ellos una reacción rápida y una precisión absoluta en cada movimiento.
Mientras notifica a los estudios de edición, Bui Thi Thu Phương, jefa del equipo de transmisión, organiza al mismo tiempo la parrilla de programación, ajustando cada franja con precisión de segundos. Ella compartió: “Al preparar la programación, desde las 4:45 de la madrugada hasta medianoche, los técnicos debemos organizar los programas y la música de espera para que cada bloque salga puntualmente. Y si ocurre algún incidente, tenemos que resolverlo en menos de diez segundos”.
Una vez organizada la programación, la señal se transfiere al Centro de Control Maestro, donde los técnicos supervisan todas las emisiones para asegurar una transmisión continua y segura. Con más de 20 años de experiencia, Bui Quoc Sung, jefe del equipo de control, explicó: “Gestionamos 21 canales de radio, las 24 horas del día, sin margen de interrupción. Es un trabajo muy exigente y nada sencillo”.
Aunque cuentan con sistemas automáticos, los técnicos del Control Maestro deben estar en constante vigilancia, monitoreando los indicadores de cada canal para reaccionar de inmediato y evitar cortes en la señal. Más allá de las rutinas diarias con equipos complejos, los ingenieros del Centro de Producción y Archivo de Programas también se encargan directamente de transmitir grandes acontecimientos políticos del país, como la reciente cobertura en vivo de la conmemoración del 80º aniversario de la Revolución de Agosto y del Día Nacional (2 de septiembre) en la Plaza Ba Dinh.
La reportera Pham Trang (segunda desde la derecha) conversa con técnicos de la emisora extranjera. (Foto: VOV2) |
El subdirector del Centro, Huynh Thang Long, señaló lo siguiente: “Cuando se produce una avería en los equipos, por ejemplo en el sistema de servidores, es imprescindible la intervención inmediata de los técnicos especializados en electrónica. Su labor consiste en garantizar en todo momento la seguridad de la señal, porque, por muy modernos que sean los equipos, nunca podrán sustituir el papel insustituible de los técnicos de radiodifusión”.
Detrás de cada boletín y de cada programa que se emite en las ondas nacionales, está el esfuerzo y la responsabilidad de personas silenciosas. No aparecen ante el público, pero son ellas quienes mantienen firme y constante el pulso radiofónico de la VOV.









