El líder norcoreano acordó con el presidente de la última, Moon Jae-in, convertir la frontera común en una zona de paz, cancelar a partir del próximo 11 de noviembre los ejercicios militares cerca de la línea de demarcación militar entre las dos partes y despejar los campos minados.
Los mandatarios convinieron proceder a la búsqueda de los restos de los soldados caídos en la guerra coreana y establecer un área de pesca conjunta piloto en las aguas del oeste.
A su vez, Moon Jae-in hizo hincapié en que por primera vez su interlocutor coincidió con él en el método de desnuclearización y aceptó dejar que los expertos internacionales inspeccionen las instalaciones de prueba de misiles de Corea del Norte. Según el pacto recién firmado, Pyongyang cerrará su base nuclear principal Yongbyon y la instalación de lanzamiento de cohetes de largo alcance Dongchang-ri, a condición de que Estados Unidos corresponda con otras medidas de distensión.
Ambos líderes también concordaron en reconectar sus líneas férreas y carreteras a través de la frontera común antes de que termine este año, reabrir el parque industrial de Kaesong localizado en la parte norte de la frontera común, en la que empresas surcoreanas emplean mano de obra norcoreana, e igualmente establecer programas de turismo hacia el centro vacacional norcoreano de Monte Kumgang, y edificar una instalación para reuniones de familias coreanas divididas por la guerra.









