En declaraciones a la prensa, Mohammad al-Mughayyir, alto funcionario de dicha agencia, dijo que los bombardeos también hirieron a otras 65 personas. Las víctimas fueron en su mayoría mujeres, niños y ancianos.
Mientras tanto, ante el Parlamento israelí, el primer ministro Benjamín Netanyahu dijo ayer que el ataque militar de su país contra un campo de refugiados en Rafah fue un "trágico accidente" y que el Gobierno está investigando el incidente.
Sin embargo, Netanyahu también prometió continuar la lucha para “destruir el Hamás”.
También ayer, la Agencia de las Naciones Unidas para la Ayuda a los Refugiados de Palestina (UNRWA) calificó de "espantosos" los informes sobre ataques contra civiles que buscaban refugio en Rafah.
Según el Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar, los últimos ataques de Israel contra Rafah podrían obstaculizar los esfuerzos de mediación para alcanzar un acuerdo de alto el fuego e intercambio de rehenes con las fuerzas de Hamás.









