El mismo día, medios israelíes informaron que, hasta media tarde, Irán había lanzado siete misiles balísticos contra territorio israelí. La mayoría fue interceptada por los sistemas de defensa aérea o cayó en zonas despobladas. Los primeros balances apuntan a varios heridos y a daños en infraestructuras civiles.
Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron una ofensiva aérea a gran escala contra instalaciones gubernamentales iraníes en la ciudad de Nur, en el noreste del país. El Ejército israelí confirmó, además, la muerte de Ali Mohammad Naini, portavoz del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, como consecuencia de estas embestidas.
Asimismo, la agencia iraní Tasnim informó que fuerzas aéreas de Estados Unidos e Israel destruyeron 16 buques mercantes iraníes en puertos del golfo Pérsico.
En el plano regional, Israel atacó campamentos militares en el sur de Siria en respuesta a acciones contra la comunidad drusa el día anterior y reiteró su compromiso de proteger a esta minoría.









