Estar aprobada por la OMS significa que la vacuna es de buena calidad, segura y eficaz.
Las agencias de las Naciones Unidas también se basan en este proceso antes de comprar productos médicos.
La medida anterior allana el camino para que los países en desarrollo tengan acceso a las vacunas contra la viruela símica, en el contexto de que muchos países no tienen la tecnología y los recursos para probar rigurosamente la seguridad y eficacia de las vacunas.









