Esta fue la primera vez en la historia que un presidente en funciones debatió directamente con un ex jefe de Estado como parte de una contienda electoral en Estados Unidos.
Los principales temas de debate en la primera vuelta se enfocaron en las políticas internas, tales como la eficiencia de la gestión económica, la inflación, la inmigración, el aborto, y la salud de los candidatos electorales.
Sobre cuestiones de política exterior los dos rivales expresaron opiniones sobre la crisis de Oriente Medio, y los conflictos en Ucrania y entre Israel y el Movimiento Islámico Hamás.









