(VOVworld) - La ciudad Santa Ana, Estado de California, Estados Unidos aprobó recientemente una resolución que impide visitas de autoridades vietnamitas a esa urbe. En el actual contexto de crecientes relaciones entre Vietnam y Estados Unidos en interés de sus pueblos, la medida resulta equívoca y contradictoria.
Tal disposición fue firmada el l9 de febrero por el alcalde Miguel Pulido. Según la misma los dirigentes vietnamitas que se propongan visitar la localidad, deberán informarlo a la policía local al menos con dos semanas de antelación para someter la solicitud al alcalde y el consejo municipal. También estipula que esta ciudad tiene la atribución de imponer a personas y entidades que inviten a autoridades vietnamitas, la obligación de asumir todos los gastos de estancia y recorridos.

Obviamente, la Resolución 55B busca satisfacer a elementos hostiles en la comunidad de estadounidenses de origen vietnamita en Santa Ana, y ante lo cual hace falta reafirmar que en este país indochino no se dan esas presuntas violaciones y los derechos a vivir, trabajar, estudiar, expresarse y sostener creencias de todos los ciudadanos están garantizados por la Constitución y el sistema legal y plasmados en la realidad. Los logros sobre los derechos del hombre en Vietnam fueron reconocidos por la comunidad mundial en informes internacionales relativos a los derechos humanos y confirmados por numerosos extranjeros entre ellos norteamericanos.

Los vínculos entre Vietnam y Estados Unidos se desarrollan cada día más desde l995, cuando ambos Estados normalizaron sus relaciones diplomáticas. Los lazos políticos, económicos, culturales y sociales son fructíferos. Las autoridades estadounidenses entre ellas los presidentes Bill Clinton y George W.Bush visitaron Vietnam. Altos dirigentes vietnamitas como el presidente Nguyen Minh Triet y el primer ministro Nguyen Tan Dung también efectuaron visitas de trabajo a Estados Unidos. Los dos Estados fomentan incesantemente la cooperación en distintos campos. La comunidad de unos 2 millones de vietnamitas en Estados Unidos se ha incorporado y se integra en el país norteamericano, contribuyendo considerablemente al progreso de las localidades donde se establecen, entre ellas Santa Ana. En los últimos tiempos, decenas de miles de vietnamitas viajan anualmente a Estados Unidos para estudiar, recorrerlo, realizar negocios y visitar familiares. De otra parte, numerosos estadounidenses, entre ellos políticos, veteranos de guerra y estudiantes vienen diariamente al país indochino con ánimo reconciliador y para superar consecuencias de guerra según programas y proyectos del Gobierno estadounidense o para expresar solidaridad entre ciudadanos de ambas naciones por medio de donaciones. Esta realidad es más fuerte que cualquier estipulación administrativa que obstaculice las relaciones amistosas entre los dos pueblos. Por esta razón, la Resolución que impide visitas de autoridades vietnamitas a Santa Ana se torna equívoca en el indetenible proceso de desarrollo de los nexos Vietnam-Estados Unidos./.









