
Concretamente, Ancara sugirió el establecimiento de un nuevo organismo con un área de operación más amplia en comparación con la Agencia de la ONU para los Refugiados, y con la capacidad para llevar a cabo los proyectos globales, además de crear zonas de asentamiento para los migrantes. Turquía nunca aceptará convertirse en campamento mundial de refugiados, afirmó Kurtulmus, y al mismo tiempo destacó la disposición nacional de construir nuevas áreas según las propuestas en su propio territorio o en las zonas más seguras en Siria. El plan consiste en edificar ciudades y municipios con escuelas, hospitales y fábricas para los migrantes. De acuerdo con Kurtulmus, los refugiados tardarán años en regresar a su tierra natal, incluso después de la guerra.
El mismo día, la Comisión Europea se comprometió a apoyar con otros 5 millones 900 mil euros a Grecia para solucionar la crisis migratoria.








