En esta cuarta ola del covid-19, muchos médicos y enfermeros deben trabajar intensamente día y noche para atender a los pacientes. |
“No dejar a nadie atrás” se convirtió en la guía de la acción de Vietnam cuando enfrentó por primera vez la pandemia de covid-19 en 2020. Desde entonces, y especialmente en la cuarta ola epidémica, la prevención y la lucha contra el SARS-CoV-2 en el país indochino siempre siguen esta senda, lo que se refleja en una serie de políticas y la actuación unánime de todo el sistema político, las organizaciones socioeconómicas y la población frente a sus amenazas.
En los últimos días, los altos dirigentes, tanto del nivel central como del local y sectorial, han acudido a los lugares donde la situación es más grave para supervisar directamente los desarrollos del covid-19 y para coordinar a tiempo las acciones adecuadas. El primer ministro Pham Minh Chinh ha estado en las zonas epidémicas en las provincias de Bac Giang, Bac Ninh, Dong Nai, Tay Ninh, Long An y Binh Duong y en Ciudad Ho Chi Minh, en un esfuerzo por buscar medidas más eficientes para contener la propagación del virus y garantizar el bienestar del pueblo. Para esta misma finalidad, también ha promulgado importantes documentos, como la Resolución 68/NQ-CP emitida el 1 de julio de 2021 sobre la asistencia a los trabajadores y empleadores en situaciones difíciles, a fin de levantar las barreras administrativas y lograr un acceso más rápido al paquete de 26 billones de dongs (o sea, más de mil 137 millones de dólares) a favor de estos sectores. Hay que mencionar además la Resolución 78/NQ-CP promulgada el 20 de julio en torno a la movilización de todos los compatriotas de dentro y fuera del país en la lucha contra la epidemia.
Las fuerzas militares y policiales y las administraciones locales preparan productos de primera necesidad para entregarlos a las zonas poblacionales de pocos recursos y en situación difícil. |
Priorizando la salud y la vida del pueblo, se presta la máxima atención a los focos epidémicos. El gobierno de todos los niveles y todo el sistema político aceleran el suministro y la administración de vacunas y el tratamiento de los pacientes, e igualmente impulsan el rastreo, la zonificación y la cuarentena de los casos de infección, así como el establecimiento de zonas de cuarentena centralizadas, la construcción de hospitales de campaña y la movilización de recursos humanos de los sectores profesionales y diferentes localidades.
Por otra parte, despliegan todas las fuentes de recursos disponibles para garantizar el bienestar de la gente. En particular, la Resolución 68/NQ-CP del Gobierno, con la ampliación de ámbitos, formas y número de beneficiarios de los apoyos y la especial atención a los grupos de personas más vulnerables, han mostrado el carácter humanista de la política de inclusión social y la orientación de “no dejar a nadie atrás” de Vietnam. Se trata de una medida que ayuda a los trabajadores y los empleadores a continuar con la producción y el comercio.
Paralelamente, las administraciones de Hanói, Ciudad Ho Chi Minh, Da Nang y de otras localidades del país han destinado cientos de millones de dólares de su propio presupuesto para asistir a las personas afectadas por el covid-19, además de coordinar el abastecimiento de alimentos y otros productos de primera necesidad para los que se encuentran en las áreas confinadas y las instalaciones productivas paralizadas por la epidemia.
Gracias a los esfuerzos por combatir el coronavirus y mantener a flote la economía, en los primeros seis meses del presente año, la industria de Vietnam creció un 9,3%, mientras las exportaciones de productos agrícolas alcanzaron un incremento de 28,2% en relación con el mismo periodo de 2020. Previniendo las dificultades causadas por el covid-19, el Gobierno vietnamita y las administraciones locales establecieron canales de intercambio de experiencias e información a fin de analizar, evaluar, pronosticar y tomar medidas oportunas para enfrentar cualquier escenario.
A pesar de la falta de recursos económicos, Vietnam sigue materializando con medidas muy firmes el objetivo de no dejar a nadie afuera al implementar su doble objetivo de controlar la epidemia y desarrollar la economía. Esto evidencia el empeño de este país por garantizar los derechos de las personas en medio de la crisis sanitaria desencadenada en todo el mundo.









