ugar del ataque contra un edificio residencial en Teherán (Irán), en el contexto del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, el 16 de marzo de 2026. (Foto: Majid Asgaripour/WANA vía REUTERS) |
El mismo día, un alto mando del ejército israelí señaló que la guerra con Irán podría prolongarse al menos un mes más.
En paralelo, la campaña de represalia iraní contra países del Golfo, junto con el bloqueo del estrecho de Ormuz, afecta de forma significativa a la extracción y exportación de crudo en la región. Según datos difundidos por Reuters, entre el 8 y el 15 de marzo la capacidad de producción de ocho países, Arabia Saudí, Kuwait, Iraq, Omán, Qatar, Baréin, Emiratos Árabes Unidos e Irán, cayó un 61 % respecto al mismo periodo de febrero. Las exportaciones descendieron un 71 %, al pasar de 26,1 a 7,5 millones de barriles diarios.
Diversos países y organizaciones internacionales reiteraron ayer sus llamamientos a la contención y la reactivación de la vía diplomática para evitar una mayor escalada. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar, Majed al-Ansari, afirmó que el diálogo con Irán solo será posible si Teherán cesa los ataques con misiles y drones contra los países del Golfo, y urgió a la suspensión inmediata de las acciones militares.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Egipto, Badr Abdelatty, y su homólogo de Omán, Sayyid Badr bin Hamad Al Busaidi, destacaron en un encuentro la necesidad de reforzar la coordinación para contener las tensiones y evitar la expansión del conflicto mediante soluciones diplomáticas.
En Moscú, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, instó a las partes a poner fin a las hostilidades y reanudar cuanto antes las negociaciones. También advirtió sobre la necesidad de evitar ataques contra infraestructuras civiles y víctimas entre la población en Irán y en los países árabes del Golfo.
Rusia expresó, además, su disposición a facilitar un proceso de reconciliación si así lo solicitan las partes implicadas.









