"La libertad de movimiento es un derecho fundamental. Schengen no es negociable y la Comisión Europea no tiene intención de cambiar eso", afirmó el vocero comunitario de Derechos Civiles, Christian Wigand. Según el portavoz, la legislación del espacio de libre circulación ya ofrece suficientes herramientas para reforzar la seguridad en las fronteras internas siempre y cuando las acciones tengan un objetivo y no se sustituyan por revisiones fronterizas.
Con anterioridad, el primer ministro de Bélgica dijo que es probable que las normas tengan que reexaminarse si la policía no tiene la capacidad de ofrecer suficiente seguridad para los viajeros. Alemania exhortó a la aplicación de medidas restringidas al libre desplazamiento de inmigrantes en Europa mientras la policía francesa ha sido reforzada en puestos fronterizos que linda con Italia desde junio último para impedir la inmigración ilegal. Por su parte, Austria y Hungría han consolidado la seguridad en sus respectivas fronteras.









