(VOVWORLD) - El 29 de febrero pasado, Estados Unidos y los talibanes firmaron un acuerdo con el ambicioso objetivo de poner fin a la violencia y establecer una paz duradera en Afganistán, después de casi dos décadas de conflictos. El presidente norteamericano, Donald Trump, valoró de “histórico” el pacto, mientras que la comunidad internacional también lo elogió y puso grandes expectativas en ello. Sin embargo, según los analistas, el camino hacia una paz verdadera para el país de Asia del Sur sigue siendo muy difícil y desafiante.