Según el Informe sobre Perspectivas de la Economía Mundial publicado por el FMI antes del encuentro anual, la economía global crecería un 3,2 % este año, por encima del 3 % estimado en julio. Sin embargo, para 2026 se prevé una desaceleración hasta el 3,1 %.
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Perspectivas sombrías a largo plazo
El FMI explicó que la mejora en las proyecciones de este año obedece a factores temporales, como el aumento de las compras por parte de empresas y hogares antes de la entrada en vigor de nuevos aranceles, así como a la depreciación del dólar, que ha favorecido el comercio mundial. No obstante, el organismo financiero advierte que las perspectivas a mediano y largo plazo siguen siendo sombrías.
El principal motivo es el agravamiento de las tensiones comerciales. El 10 de octubre, el presidente estadounidense Donald Trump amenazó con imponer un arancel adicional del 100 % a los productos chinos a partir del 1 de noviembre, en respuesta a las restricciones impuestas por Beijing a sus exportaciones de tierras raras. Posteriormente, Trump llegó a afirmar que Estados Unidos “está en una guerra comercial con China”. Aunque ambas partes expresaron después su disposición a retomar el diálogo, los expertos consideran que la relación económica entre las dos potencias sigue siendo incierta y representa un riesgo considerable para la economía global.
La directora general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Ngozi Okonjo-Iweala, señaló: “Nuestros modelos muestran que cualquier forma de desvinculación que divida al mundo en dos bloques comerciales provocará una fuerte caída del PIB global a largo plazo, de hasta un 7 %, y que en los países en desarrollo las pérdidas de bienestar podrían alcanzar cifras de dos dígitos”.
Además, el informe del FMI presenta un panorama poco alentador para las principales economías. En el caso de Estados Unidos, la mayor economía del mundo, se prevé que el crecimiento se desacelere hasta el 2 % este año, una reducción significativa respecto a 2024, y que se mantenga en torno al 2,1 % en 2026. En la zona euro, el crecimiento se estima en apenas un 1,2 % este año y un 1,1 % el próximo. Mientras tanto, el incremento económico de China podría moderarse al 4,8 % en 2025 y al 4,2 % en 2026.
El organismo destacó que los efectos de los elevados aranceles ya comienzan a hacerse sentir, especialmente en Estados Unidos, donde un índice clave de inflación ha aumentado junto con la tasa de desempleo. También advirtió que la inflación sigue situándose por encima del objetivo de varios bancos centrales y que la evolución de los precios continúa siendo incierta, lo que complica la formulación de las políticas monetarias.
La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, estimó: “Las perspectivas de crecimiento a mediano plazo siguen siendo débiles. La deuda pública alcanza niveles récord y la economía mundial muestra desequilibrios crecientes, mientras las fuerzas del cambio la vuelven más impredecible y afectan directamente a la población”.
Nuevas esperanzas
A pesar de los riesgos que enfrenta la economía mundial a mediano plazo, en la reunión anual de Washington el FMI y otras organizaciones destacaron varios factores que podrían impulsar el crecimiento global. Según Pierre-Olivier Gourinchas, director del Departamento de Investigación del FMI, el auge de la inversión en inteligencia artificial (IA) ha mitigado parcialmente el impacto del choque arancelario durante la primera mitad del año. La entidad estima que la IA podría aportar entre un 0,1 % y un 0,8 % al crecimiento mundial, una contribución significativa si se considera que la economía global ha crecido alrededor del 3 % en los últimos años.
En su informe sobre el comercio mundial, publicado el 8 de octubre, la OMC también subrayó el papel creciente de la IA en el comercio internacional y su aporte al crecimiento.
El economista jefe del organismo, Marc Bachetta, afirmó: “El comercio de bienes vinculados a la IA impulsó el crecimiento del comercio mundial en la primera mitad del presente año, con un aumento interanual del 20 % que representó casi la mitad del incremento global, aunque estos productos solo suponen el 10 % del total. Este auge responde a inversiones en infraestructura digital, desde semiconductores hasta servidores en la nube”.
Según la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, la decisión de la mayoría de los países de no responder a los aranceles estadounidenses ha reforzado la resiliencia global y evitado una escalada que habría perjudicado el ritmo de crecimiento.
Ante la incertidumbre comercial, muchas naciones han acelerado la diversificación de sus socios económicos. La Unión Europea busca integrarse en el Acuerdo Integral y Progresivo de Asociación Transpacífico (CPTPP), avanzar en las negociaciones con la India y ha aprobado un acuerdo con el Mercado Común del Sur (Mercosur). Estrategias similares se observan en los países del Sudeste Asiático, Australia, Nueva Zelanda y África.
Según Rania Al-Mashat, ministra egipcia de Planificación, el refuerzo de la cooperación regional constituye una “consecuencia natural” de los cambios globales y una prioridad futura para muchos países en el próximo tiempo.









