En su discurso inaugural, el secretario general del Partido y presidente de Vietnam, To Lam, subrayó que las decisiones políticas deben traducirse en una ejecución eficaz y en resultados concretos para la población.
Mejorar la capacidad de ejecución
To Lam señaló que el IV Pleno no debe limitarse a abordar los problemas inmediatos, sino que debe sentar también las bases teóricas, organizativas y humanas para el desarrollo a largo plazo.
“El requisito general es mejorar la capacidad de liderazgo del Partido, reunir y promover la fuerza de la gran unidad nacional para hacer realidad los objetivos de desarrollo. Las cuestiones relativas a la organización, la consolidación del Partido, los métodos de liderazgo y de gobierno, los cuadros, los recursos y el desarrollo socioeconómico deben considerarse en una relación orgánica entre sí: el Partido debe orientar correctamente; el sistema político y el aparato administrativo deben funcionar eficazmente; deben aprovecharse y potenciarse el potencial y la fuerza de las personas, y el pueblo debe disfrutar de los frutos del desarrollo. Hay que vincular las tareas inmediatas con los objetivos para 2030 y 2045 y con una visión a largo plazo”, manifestó.
A partir de este planteamiento, el dirigente vietnamita señaló cuatro prioridades: reforzar la capacidad del Partido para renovarse y rectificarse, así como para orientar el desarrollo nacional; reformar sus métodos de liderazgo y gobierno para elevar la eficacia del sistema político; renovar la gestión de los cuadros y promover el talento; y establecer correctamente las prioridades y aprovechar los recursos para impulsar un crecimiento más rápido y sostenible.
También reclamó una construcción y rectificación del Partido más sustantivas, vinculadas a la responsabilidad de las organizaciones, los cuadros y los militantes, y asentadas en el pueblo, cuya satisfacción y confianza deben servir de referencia para medir los resultados.
La transformación del aparato, añadió, debe ir acompañada de un cambio en los métodos de liderazgo, con una delimitación clara de competencias y responsabilidades y una mayor iniciativa en cada nivel. La evaluación de los cuadros debe atender a los resultados, especialmente a su capacidad para resolver asuntos difíciles. Al mismo tiempo, abogó por ampliar las fuentes de personal y atraer profesionales cualificados del sector no estatal, vietnamitas residentes en el extranjero, expertos y científicos, en particular en ámbitos estratégicos como la ciencia, la tecnología y la innovación.
“El proyecto de 'Estrategia nacional para atraer, promover y desarrollar el talento en las industrias y ámbitos estratégicos al servicio del desarrollo rápido y sostenible del país' debe partir de las tareas estratégicas y de las capacidades de las que carece el país. ¿Cómo formar, atraer y conectar el talento para dominar la tecnología, elevar la productividad y reforzar la autonomía? Promover y utilizar eficazmente el talento es el elemento clave; crear una fuente de talento es una tarea fundamental y a largo plazo”, señaló.
Asimismo, insistió en la necesidad de establecer bien las prioridades, aprovechar los recursos y eliminar los cuellos de botella institucionales para impulsar el objetivo de un crecimiento del PIB del 10 % o superior. La ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital deben actuar como motores de la productividad, mientras que la captación de inversión extranjera directa (IED) ha de ir acompañada de transferencia tecnológica y de un mayor valor añadido nacional.
Las políticas acertadas deben traducirse en resultados
Sobre esta base, el dirigente vietnamita puso el acento en la necesidad de convertir las grandes orientaciones en resultados tangibles al decir: “Las grandes políticas y orientaciones ya definidas deben institucionalizarse plenamente, de manera sincronizada, y aplicarse con eficacia. La responsabilidad debe estar vinculada a la calidad y al avance de la institucionalización, así como a los resultados de la ejecución. Deben garantizarse las personas, las competencias y los recursos desde el mismo momento en que se adopta una decisión. Cada decisión política debe contar con mecanismos para verificar sus resultados y ajustarlos a partir de la realidad. ¿Qué problemas se resuelven? ¿Qué recursos se desbloquean? ¿Qué beneficios obtiene el pueblo? Todos los resultados deben garantizar la eficacia”.
Para Vietnam, que afronta una nueva etapa con objetivos más ambiciosos y mayores exigencias, esta orientación resulta decisiva para pasar de la adopción de decisiones a la obtención de resultados.
El IV Pleno del Comité Central del PCV, XIV mandato, aspira así no solo a definir nuevas políticas, sino también a imprimir un nuevo ritmo a su aplicación: con personas, tareas y responsabilidades claramente identificadas, recursos suficientes y resultados sometidos a la comprobación de la realidad.
En última instancia, la capacidad de liderazgo y gobierno habrá de medirse por los resultados del desarrollo nacional, la capacidad de movilizar las fuerzas de toda la sociedad y los beneficios concretos que lleguen a la población.








