Estas medidas contemplan un mayor control sobre la exportación hacia Estados Unidos de productos de doble uso relacionados con aeronaves no tripuladas; la imposición de sanciones contra seis entidades estadounidenses vinculadas a la cuestión de Xinjiang, así como contra la empresa Compliance Testing LLC; y la apertura de una investigación, por motivos de seguridad nacional, sobre las importaciones de equipos de impresión, fotocopiadoras y otros equipos de oficina.
Estas decisiones responden a las recientes restricciones impuestas por Washington a empresas tecnológicas chinas.
El Ministerio de Comercio de China advirtió, además, que, si Estados Unidos persiste en adoptar nuevas medidas restrictivas contra el país, Beijing responderá con acciones adicionales para defender sus intereses.






