Según el anuncio del Ejecutivo ruso, las compañías petroleras del país procederán de inmediato a suscribir contratos de suministro de diésel con socios extranjeros, en coordinación con el Gobierno. Rusia prevé exportar 300.000 toneladas de diésel en octubre, cifra que aumentará a 500.000 toneladas en noviembre y a un millón de toneladas en diciembre. A largo plazo, el volumen mensual podría alcanzar los tres millones de toneladas.
Esta medida se produce tras la conversación telefónica realizada el 9 de octubre entre el presidente ruso, Vladímir Putin, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la que ambos mandatarios abordaron las perspectivas de suministro de productos petrolíferos. Putin ratificó la disposición de Rusia de proveer petróleo y derivados tanto al mercado estadounidense como al global. Asimismo, la administración de Estados Unidos autorizó que las transacciones relativas al suministro de diésel ruso al mercado mundial queden exentas de las sanciones estadounidenses hasta el 7 de abril de 2027.
Ese mismo día, el presidente Donald Trump criticó al mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, y abogó por un cambio de liderazgo en Ucrania, luego de que Kiev manifestara su oposición al acuerdo impulsado por Washington para permitir el retorno del diésel ruso a los mercados globales.
En declaraciones a la prensa en la Casa Blanca, el gobernante estadounidense señaló que Washington ha reiterado a Kiev la solicitud de abstenerse de atacar las refinerías rusas, argumentando que dichos ataques repercuten negativamente en el suministro mundial de diésel.




