(VOVWORLD) - Para los vietnamitas, el Tet no solo simboliza el inicio de un nuevo Año Lunar, sino que también es una ocasión especial para reunirse con sus familias. Por esta razón, para los compatriotas en el extranjero, durante la mayor fiesta nacional, la morriña les invade y muchos optan por volver a su tierra natal. Sin embargo, este año, debido a la interrupción del transporte por el covid-19, la mayoría de los connacionales que viven en ultramar no pueden regresar a Vietnam para celebrar el Tet con sus familiares. Pero el ambiente festivo sigue percibiéndose en sus hogares.