(VOVWORLD) - Los vietnamitas conceden al Tet Nguyen Dan o Año Nuevo Lunar un gran valor espiritual. En los varios días que incluye, casi todos los preparativos de las fiestas se desarrollan en el seno familiar, donde se reviven milenarias costumbres con la participación entusiasta de todos los miembros. Como en los viejos tiempos, todos se sientan alrededor de la mesa, bien surtida de alimentos tradicionales, para esperar el “giao thua”, el último instante del viejo año lunar e inicio del nuevo.