Aunque la economía registró un comportamiento positivo en el primer semestre, el margen de actuación para lo que resta del año es cada vez más reducido. Por ello, el éxito dependerá no solo de fijar objetivos ambiciosos, sino también de ejecutarlos con eficacia.
Firmeza en la dirección y eficacia en la ejecución
El Gobierno considera la inversión pública como la principal palanca para impulsar el crecimiento. Además de reforzar la responsabilidad de ministerios y administraciones locales, ha asignado metas concretas a cada localidad para acelerar la ejecución de los proyectos.
Durante la conferencia de balance del primer semestre de 2026 del Comité Directivo Nacional para las obras y los proyectos clave e importantes del país, celebrada en Hanói el 27 de junio, el primer ministro Le Minh Hung destacó: “Las administraciones locales deben ejecutar con la máxima determinación las tareas previstas para el período venidero, especialmente durante el segundo semestre. Quiero reiterar que los ministerios y, en particular, los responsables de las administraciones locales deben conceder la máxima prioridad a esta labor en los últimos meses del año, ya que contribuirá directamente al crecimiento de cada localidad. Se trata de un recurso de enorme importancia que está en manos de las propias localidades y cuya ejecución debe llevarse a cabo con la mayor firmeza y determinación”.
Junto con la inversión pública, el Ejecutivo vietnamita sigue apostando por las exportaciones y el consumo interno como motores del crecimiento. En un contexto de profundos cambios en el comercio internacional, considera prioritario mejorar la competitividad empresarial, facilitar las exportaciones y acelerar la transformación digital.
En este sentido, durante la conferencia de asignación de tareas al Ministerio de Industria y Comercio, el viceprimer ministro permanente, Pham Gia Tuc, señaló: “Es preciso seguir revisando y perfeccionando las políticas tributarias, los mecanismos de devolución de impuestos y la normativa aduanera, de acuerdo con la hoja de ruta de integración regional e internacional, con el fin de facilitar las exportaciones y fortalecer la producción nacional. Al mismo tiempo, debemos acelerar la modernización de los procedimientos aduaneros, impulsar la transformación digital y profundizar en la reforma administrativa. Asimismo, es necesario que las autoridades aduaneras, en coordinación con los organismos competentes, refuercen el control de calidad de las mercancías durante los trámites de despacho para impedir la entrada de productos que vulneren los derechos de propiedad intelectual o incurran en fraude sobre su origen”.
Un objetivo ambicioso y el desafío de hacerlo realidad
El segundo semestre será decisivo para cumplir los objetivos de desarrollo económico. La aceleración de las reformas, la movilización de los recursos disponibles y el fortalecimiento de los motores tradicionales y de las nuevas fuentes de crecimiento serán factores clave para sostener la expansión económica.
Los expertos internacionales consideran que Vietnam mantiene importantes ventajas para crecer a medio y largo plazo.
Michael Kokalari, economista jefe de VinaCapital, destaca que lo más relevante no es únicamente alcanzar un crecimiento del 11,9 % en el segundo semestre, sino demostrar la capacidad de convertir ese objetivo en resultados concretos.
“En relación con el objetivo de que el PIB crezca un 10 % en 2026, el Gobierno vietnamita ha incrementado en un 40 % la inversión destinada a infraestructuras, una decisión muy positiva. Lo verdaderamente importante es que esos recursos se están materializando en proyectos concretos. Otro factor que impulsará el crecimiento este año es que Vietnam sigue siendo prácticamente el único país con una estructura demográfica favorable y aún dispone de alrededor de diez años de bono demográfico. Todos estos factores respaldarán el desarrollo del país durante la próxima década”, manifestó.
Lograr un crecimiento del 11,9 % en el segundo semestre será una prueba de la capacidad de gestión y de la eficacia de las reformas. Si las medidas previstas se aplican con decisión, Vietnam no solo podrá alcanzar el objetivo fijado para este año, sino también consolidar las bases de un crecimiento sostenible en los próximos años.








