El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, afirmó que el modelo de “centros de retorno” se está desarrollando mediante la coordinación entre Alemania, Dinamarca, Austria, Países Bajos y Grecia.

Según este modelo, las personas obligadas a abandonar la UE podrían ser trasladadas a instalaciones situadas en terceros países mientras esperan su retorno a sus países de origen. El objetivo es identificar a los países socios, negociar con ellos y comenzar a aplicar el modelo a partir de 2027.

Además, Berlín propone ampliar las competencias de Frontex en las operaciones de retorno y en la respuesta ante situaciones de emergencia en las fronteras. La propuesta contempla que la agencia pueda crear una fuerza de respuesta rápida capaz de prestar apoyo a los Estados miembros en las zonas fronterizas en un plazo de 24 horas en caso de emergencia.

Frontex también podría participar en el retorno de las personas obligadas a abandonar la UE, no solo en el marco de los procedimientos fronterizos, sino también desde países de tránsito situados fuera del territorio comunitario.