Esta declaración se produjo después de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunciara la ampliación de las restricciones financieras y de viajes educativos grupales a Cuba, que afectan tanto a ciudadanos estadounidenses como a empresas del sector privado cubano.
La OFAC señaló además que podría incorporar nuevas empresas a la Lista de Entidades Restringidas de Cuba (Cuba Restricted List, CRL), lo que supondría la prohibición de realizar determinadas transacciones financieras, tanto directas como indirectas.
Para los ciudadanos estadounidenses, las nuevas regulaciones restringen la posibilidad de asistir a reuniones y conferencias profesionales en Cuba o de organizarlas, al tiempo que endurecen las restricciones relacionadas con el turismo, la educación y los intercambios culturales.
En el ámbito financiero, los bancos estadounidenses tienen prohibido abrir o mantener determinadas cuentas a nombre de empresarios cubanos sujetos a las restricciones. Las cuentas y los fondos afectados deberán ser bloqueados, salvo que exista una autorización expresa de las autoridades estadounidenses.






