Los países firmantes son Jordania, Arabia Saudí, Catar, Argelia, Líbano, Palestina, Türkiye, Indonesia, Malasia, Mauritania, Somalia y Pakistán. En una declaración conjunta, expresaron su profunda preocupación por los ataques israelíes contra el territorio y las infraestructuras de Siria.
Según el comunicado, estas acciones amenazan directamente los esfuerzos de Siria por restablecer la seguridad, reconstruir las instituciones nacionales y hacer frente a las consecuencias humanitarias de años de conflicto. Los ministros advirtieron de que la continuidad de las violaciones israelíes podría aumentar las tensiones, socavar la paz y la estabilidad regionales y debilitar el respeto del derecho internacional y de los principios de la Carta de las Naciones Unidas.
Los firmantes exhortaron a respetar plenamente el Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974 entre Israel y Siria y reclamaron la retirada de las fuerzas israelíes de las zonas que ocupan en territorio sirio, con el fin de evitar una nueva escalada. Asimismo, reafirmaron su compromiso con la soberanía, la independencia, la integridad territorial y la unidad política de Siria.
Por otra parte, Siria condenó el ataque israelí perpetrado el 22 de agosto contra un vehículo civil cerca de Beit Jinn, en el suroeste de Damasco, que causó al menos un herido. Reuters informó que Israel justificó el ataque alegando que el objetivo constituía una amenaza inmediata para sus soldados.






