Según destacó, la calidad del asesoramiento, la coordinación entre los distintos órganos y la responsabilidad en la ejecución de las tareas han mejorado, lo que ha contribuido a consolidar una nueva dinámica y un renovado espíritu de trabajo en la Asamblea Nacional.

No obstante, subrayó que la carga de trabajo de aquí a finales de año será muy elevada. Recordó que, en la conferencia del Gobierno sobre los resultados del primer semestre, celebrada el pasado 4 de julio, el secretario general del Partido Comunista y presidente de Vietnam, To Lam, encomendó a la Asamblea Nacional la aprobación de 80 leyes y resoluciones antes de que concluya el año, una tarea que calificó de importante y especialmente exigente.

En este sentido, Tran Thanh Man declaró: "Todo el sistema debe seguir asumiendo de forma constante que la renovación de la organización ha de ir acompañada de una renovación del pensamiento; el perfeccionamiento del marco institucional debe ir unido a una mejora de la calidad de su aplicación; la disciplina debe ir de la mano de la responsabilidad, y la eficacia debe medirse, en última instancia, por resultados concretos y por la calidad del servicio prestado a los diputados de la Asamblea Nacional, a los electores y al pueblo. Propongo que el perfeccionamiento del marco institucional siga siendo nuestra tarea prioritaria. Debemos preparar con el máximo rigor los asuntos que se someterán al primer período extraordinario de sesiones y al período ordinario de sesiones de finales de año, garantizando la incorporación plena y oportuna de las directrices del Partido al ordenamiento jurídico. Cada proyecto de ley y cada resolución deben contribuir realmente a eliminar los cuellos de botella que plantea la práctica y favorecer el desarrollo del país. Debemos rechazar de forma decidida la presentación de cualquier iniciativa que no haya sido preparada con el debido rigor o que no reúna las condiciones de calidad exigidas".

El líder del Legislativo instó asimismo a los órganos parlamentarios a seguir renovando su forma de pensar para elevar la calidad del asesoramiento, actuar con determinación para mejorar la eficacia de su labor, preservar la disciplina institucional para reforzar la confianza de la ciudadanía y medir su desempeño por los resultados obtenidos, teniendo siempre al pueblo como objetivo último de su servicio.