Se trata de una nueva etapa en la cooperación bilateral en el ámbito de la industria de defensa y tiene como objetivo reforzar sus capacidades frente a un entorno de seguridad cada vez más complejo.
En virtud del acuerdo, la Unión Europea (UE) aportará su capacidad industrial y tecnológica, mientras que Kiev contribuirá con la experiencia adquirida en el desarrollo y el uso operativo de drones durante el conflicto. Ambas partes crearán empresas conjuntas, ampliarán la capacidad de producción y fortalecerán la cooperación entre sus industrias de defensa para atender tanto las necesidades de Ucrania como las de los Estados miembros del bloque continental.
El documento forma parte del marco de la Asociación Industrial de Defensa entre la UE y Ucrania, de la que participan inicialmente 19 empresas del sector de defensa de ambas partes.
Además de la producción conjunta de drones, Bruselas y Kiev se han fijado como objetivo desarrollar sistemas de defensa antidrones antes de finales de 2026 y ampliar posteriormente su cooperación al ámbito de la defensa frente a misiles balísticos.








