Brasil es el primer país que deberá pagar este tipo de aranceles en el marco de la nueva estrategia comercial de Washington.
La medida se aplicará en virtud del artículo 301 de la Ley de Comercio de Estados Unidos, que permite a Washington investigar y adoptar medidas contra prácticas comerciales consideradas desleales.
La decisión se tomó después de que ambas partes mantuvieran más de 30 reuniones durante el año pasado sin alcanzar resultados concretos.
Estados Unidos acusa a Brasil de mantener numerosas políticas comerciales injustas, que abarcan desde el comercio digital y los sistemas de pago instantáneo hasta la deforestación ilegal.
Sin embargo, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, afirmó que Washington sigue abierto a continuar las negociaciones si Brasil adopta los cambios necesarios.
Mientras tanto, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, criticó la decisión de Estados Unidos por considerarla infundada y dijo que su país activaría medidas de respuesta conforme a la Ley de Reciprocidad de Brasil, además de llevar el caso al Mecanismo de Solución de Diferencias de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Los nuevos aranceles se aplicarán a miles de productos brasileños, entre ellos azúcar, maquinaria agrícola, prendas de vestir, equipos eléctricos, papel y acero.
Estados Unidos también amplió la lista de productos exentos de aranceles para incluir carne vacuna, café, tierras raras, productos energéticos, aeronaves y componentes de aeronaves.




