Según la USTR, el documento fue adoptado al margen de una reunión del Comité de Comercio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, convocó el encuentro con altos funcionarios de las otras 14 economías para coordinar medidas ante una producción que supera la demanda en determinados sectores industriales.
Washington considera que el problema no responde únicamente a factores económicos, sino también a políticas que se alejan de las reglas de mercado, entre ellas las subvenciones industriales, los préstamos preferenciales, el papel de las empresas estatales, las barreras de acceso a los mercados, unas normas laborales y medioambientales laxas y las ayudas a la exportación desvinculadas de la oferta y la demanda reales.
La USTR advierte de que esta situación puede inundar los mercados mundiales de productos baratos, presionar a empresas y trabajadores de otros países, distorsionar la competencia y poner en riesgo la capacidad productiva de sectores estratégicos.






