Durante una reunión de ministros de Finanzas europeos celebrada en Bruselas (Bélgica), el dirigente alemán subrayó que el bloque comunitario prioriza la resolución de las diferencias mediante el diálogo, pero advirtió que no dudará en aplicar las medidas necesarias si sus intereses se ven amenazados.
Entre las posibles respuestas se contemplan aranceles recíprocos y el uso de instrumentos de defensa comercial, ya preparados ante una posible escalada.
Estas declaraciones se producen mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, evalúa la imposición de aranceles de hasta el 25% a los automóviles importados desde Europa. Una medida de este tipo podría afectar directamente a la industria automotriz, uno de los pilares de la economía alemana y de varios países de la UE.




