El mandatario sostuvo que Irán debe afrontar la situación con realismo y asumir las consecuencias inevitables del conflicto. En este contexto, subrayó que la prioridad del Gobierno es mantener la actividad económica y garantizar los medios de vida de la población.
Es la primera vez desde el alto el fuego acordado entre ambos países el pasado 8 de abril que Pezeshkian confirma oficialmente el retorno a una situación de guerra total con Washington.
Sus declaraciones no solo reflejan las dificultades derivadas de un conflicto prolongado, sino que también ponen de manifiesto la magnitud y la gravedad de una confrontación militar que ya se prolonga desde hace nueve días consecutivos.
Numerosos analistas advierten de que, si la vía diplomática no se activa de inmediato, existe un riesgo real de que la escalada alcance un punto de no retorno.





